La mascarilla capilar para cabello dañado es un tratamiento intensivo diseñado para reparar y revitalizar el cabello que ha sido afectado por el uso de herramientas de calor, tratamientos químicos, agentes ambientales o lavados excesivos. Con una alta concentración de ingredientes nutritivos, actúa reponiendo proteínas perdidas, sellando las puntas abiertas y restaurando la barrera protectora natural del cabello. La queratina, una proteína estructural, es un componente clave en la mascarilla capilar para cabello dañado, ya que penetra en el tallo del cabello para rellenar las grietas causadas por el daño, mejorando la elasticidad y reduciendo la rotura. El colágeno, otra proteína, aporta fuerza y volumen, ayudando a revertir la fragilidad. El aceite de argán está frecuentemente incluido en mascarillas capilares para cabello dañado por su alto contenido de ácidos grasos y vitamina E, los cuales nutren y reparan profundamente la cutícula del cabello, reduciendo el frizz y aportando brillo. La manteca de karité, gracias a sus propiedades emolientes, atrapa la humedad y protege el cabello frente a daños adicionales. Muchas formulaciones de mascarilla capilar para cabello dañado también contienen pantenol, que atrae la humedad hacia el cabello, hidratando los mechones secos y suavizando la cutícula. Para su uso, se aplica la mascarilla sobre el cabello húmedo, concentrándose desde la mitad hasta las puntas, se deja actuar durante 15-30 minutos (o toda la noche para una reparación intensiva) y luego se enjuaga completamente. El uso regular de mascarilla capilar para cabello dañado ayuda a restaurar la salud natural del cabello, haciéndolo más suave, manejable y resistente a futuros daños. Es una herramienta fundamental para quien busca revitalizar un cabello dañado.